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Cool Working. Espacios diseñados para el bienestar y la productividad de las personas.

Cool Working. Espacios diseñados para el bienestar y la productividad de las personas.

"El 93% de las personas tienen como meta en la vida ser felices. Uno de los factores más importantes para alcanzar la felicidad es diseñar contextos. En el ámbito profesional, el contexto sobre el que impulsar la felicidad es el espacio de trabajo. Si queremos ser más eficientes, diseñemos entonces espacios para la felicidad"

Este es el objetivo del #CoolWorking. El Cool Working es una filosofía basada en el bienestar y productividad de las personas, que genera un impacto en los mismos procesos de la empresa y que consigue su objetivo final a través de los espacios.

El diseño del espacio de trabajo debe entenderse como una herramienta estratégica para el crecimiento, de la organización como de las personas que la integran.                                      

El Cool Working, desarrollado por la marca Actiu concibe los entornos como un elemento activo que contribuyen a la generación de valor en las empresas y donde las personas son el centro, por encima del trabajo que realicen. Por ello, el Pallardó identificamos y ofrecemos nuevas soluciones en cada tipo de espacio y estilo de trabajo, considerando las tendencias actuales y particularidades del entorno al que va a destinarse. Así, nuestro objetivo es crear entornos donde sentirse bien, donde ser más productivos, creativos y sostenibles. 

                                                         

Si quieres mantener vivo el sueño de tu empresa, haz que tus empleados se sientan vivos.

Para entender mejor a dónde vamos, es bueno saber de dónde venimos. Este concepto surge a raíz de una serie de paradigmas que con el paso del tiempo ya no responden a las necesidades de las personas.

 

Las empresas que sepan atender las necesidades de sus trabajadores, procurar su salud, retener el talento, fomentar la creatividad y tomen conciencia de la importancia del salario emocional - donde prima el bienestar y la felicidad profesional por encima del sueldo- , esas empresas están preparadas para asumir los retos que proponen los nuevos paradigmas. Las personas son el bien inmaterial más importantes de toda organización y contribuir a su progreso día a día es una garantía de fidelidad y compromiso.

En la actualidad, en un mismo espacio de trabajo conviven diferentes generaciones con maneras distintas de entender el mundo laboral: desde las más tradicionales, las llamadas generaciones X e Y, de carácter más individualista y no tan adaptadas a los entornos tecnológicos, a las más recientes, conocidas como Millenials y Generación Z, nativos digitales y comprometidos profundamente con los valores, la justicia y la ecología. Uno de los retos que se plantean en el diseño de los nuevos espacios de trabajo pasa por ser capaces de dar soluciones a cada una de ellas y conseguir que todos los usuarios sientan que sus necesidades están siendo atendidas.

A lo largo de una jornada laboral, pocas personas desarrollan todo el tiempo la misma tarea. Encontrar el llamado "estado de flujo" - aquel que nos permite estar absortos y totalmente concentrados en lo que estamos haciendo, consiguiendo así un estado de máxima productividad- es uno de los retos de todo trabajador y empresario. Disponer el espacio de distintos espacios que faciliten ese estado a lo largo del día ayuda con creces a conseguirlo.

De acuerdo a las variables anteriores, hemos estructurado las nuevas oficinas en torno a cuatro tipos de espacios. Lugares disponibles para cada persona, de manera autónoma y libre, busque en cada momento aquel espacio que se ajuste mejor a sus necesidades. Estos cuatro tipos de espacio son:

Colaboración: Disponer de espacios diseñados para promover la cooperación entre las personas es una de las tendencias más consolidadas y con mejores resultados. Proporcionar espacios agradables, amplios, luminosos y bien equipados que favorezcan la comunicación para que los trabajadores puedan desempeñar su función de manera autónoma, individual o en equipo.

Concentración: Pasamos el día rodeados de alertas, notificaciones, ruidos e interrupciones. En el momento de hacer labor individual, que requiere concentración y todos nuestros sentidos enfocados a una misma tarea, hacen imprescindibles espacios habilitados para ello. Hablamos de zonas privadas con óptima fonoabsorbencia que permita centrar toda la atención en una misma tarea. Pequeños "refugios" para la concentración que podamos usar de manera libre y autónoma.

Aprendizaje: La formación es una inversión que incrementa las posibilidades de ascenso en la propia empresa. Son necesarias áreas flexibles, modulares capaces de ser adaptadas a las necesidades del momento y con máxima conectividad. Es importante contar con mobiliario ligero y resistente, duradero y fácilmente apilarle con capacidad de adaptación a diferentes tareas.

Socialización: La colaboración y transmisión de ideas entre personas suele producirse de forma fortuita y no planeada. Un espacio bien diseñado puede favorecer estas conexiones y encuentros creativos. En muchas oficinas es la cocina o terrazas donde nacen estas conversaciones, pero pueden diseñarse muchos otros espacios donde dar rienda suelta a la creatividad y rebajar la tensión acumulada. La comodidad del hogar se cuela en estos entornos, sofás, aromas de café recién hecho y tostadas, ambientes para relajarse con los compañeros, bromear y compartir experiencias... La zona más cool de todas las demás.  

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